Seguridad + Consejos
Cómo observar el eclipse sin dañar tu vista
Mirar un eclipse de sol solo es seguro usando sistemas que reduzcan la luz y bloqueen la radiación dañina.
Aquí encontrarás los consejos necesarios para observar el eclipse con total seguridad, desde cómo elegir gafas con filtro solar certificado hasta métodos indirectos de proyección que permiten disfrutar del fenómeno sin poner en riesgo tu vista.
La seguridad es fundamental
Mirar un eclipse de sol sin seguir las indicaciones de seguridad puede dañar la vista de forma irreversible. Por eso es tan importante tomar las medidas de seguridad necesarias que detallamos a continuación.
¿Qué es seguro?
Gafas de eclipse homologadas
- Comprueba que indiquen claramente la norma EN ISO 12312-2:2015
- Tengan el marcado CE auténtico.
- Lleven visible el nombre del fabricante
- Contengan instrucciones de uso, advertencias y, si corresponde, fecha de caducidad.
Además, revisa que el filtro esté en buen estado, sin rayaduras, zonas claras o daños visibles. Si alguna de estas condiciones falta, no las uses.
Filtros solares específicos
Filtros solares específicos para telescopios, prismáticos o cámaras, siempre en la parte delantera del instrumento.
No mirar directamente al sol
Proyectar la imagen del sol sobre una pantalla y mirar la pantalla, nunca mirar el sol directamente.
Utiliza gafas homologadas y filtros solares específicos
Evita mirar directamente al sol y emplea gafas y filtros solares homologados específicamente diseñados para ello.
Es importante: para tu seguridad y para preservar tu salud visual.
“Eclipse solar desde Pamplona (1905)”
AGN. Fot_Martinez_Berasain_377
¿Qué no es seguro?
Gafas de sol normales
Las gafas de sol corrientes no son seguras para observar el eclipse, aunque sean muy oscuras o de buena marca.
Materiales no homologados
Los cristales ahumados, radiografías, CDs, DVDs, disquetes o plásticos negros.
Filtros caseros
Los filtros caseros para telescopios, cámaras o prismáticos.
Dispositivos sin filtros específicos
Prismáticos, telescopios o cámaras apuntando al sol sin filtro específico en la parte delantera.
Gafas de eclipse estropeadas
Las gafas de eclipse que estén rotas, dobadas, rayadas o sin identificación del fabricante no son seguras.
Puedes poner en riesgo tu salud visual
La utilización de cualquiera de estos elementos señalados en esta lista puede dañar seriamente la córnea, aunque no te des cuenta.
Es importante para tu salud seguir las pautas recomendadas en este apartado.
Y mis gafas...
¿son seguras?
Observar un eclipse solar puede ser una experiencia fascinante, pero hacerlo sin la protección adecuada puede causar daños graves e irreversibles en la retina. Por eso, es fundamental asegurarse de que las gafas que se utilizan están diseñadas específicamente para este propósito y cumplen con los estándares de seguridad.
Norma ISO adecuada
Asegúrate de que las gafas indiquen claramente que cumplen con la norma EN ISO 12312-2:2015. Esta es la única válida para la observación directa del Sol. Si solo mencionan ISO 12312-1, no son seguras para eclipses.
Marcado CE auténtico
Si las gafas se han adquirido en la Unión Europea, deben llevar el marcado CE legítimo, respaldado por pruebas de laboratorio. No basta con que esté impreso sin justificación.
Etiquetado completo
Verifica que incluyan el nombre del fabricante, advertencias sobre el uso seguro, instrucciones de conservación y, si corresponde, una fecha de caducidad.
Estado físico del filtro
No uses gafas con filtros rayados, doblados, sueltos, con zonas más claras o cualquier defecto visible. Incluso una pequeña imperfección puede permitir el paso de luz peligrosa.
Consulta fuentes confiables
Planetarios, asociaciones astronómicas y entidades científicas suelen recomendar productos que han pasado controles de calidad.
Revisa bien tus gafas
Asegúrate de que están diseñadas específicamente para ver el eclipse. Es fundamental que cumplan con los requisitos que se indican a continuación.
Protocolo de uso seguro:
La regla del suelo
Para garantizar una protección total, sigue siempre este orden al utilizar tus gafas de eclipse: antes de mirar al Sol, orienta tu vista hacia el suelo, colócate las gafas correctamente y solo entonces levanta la cabeza para observar el fenómeno.
Del mismo modo, al finalizar la observación, primero vuelve a mirar hacia el suelo y, una vez que tus ojos estén protegidos de la luz directa, retírate las gafas. Este sencillo paso evita que tu retina reciba destellos accidentales de radiación solar durante el proceso de ajuste o retirada de las gafas.